Bernardita Croxatto, curadora

Formas de Guardar silencio
28 junio
- 20 julio 2019

La exposición que presenta AFA Galería, constituida a partir de la selección de la artista Bernardita Croxatto, es una propuesta colectiva que anuda obras donde el cuerpo se emplaza como imagen abierta, es decir, en constante desplazamiento conceptual y formal a través de distintos medios expresivos: la escultura, el video, la fotografía y una serie de procesos constructivos que se desprenden de las Artes Visuales Contemporáneas.

La muestra reúne obras de artistas que pasaron por el Taller de “Cuerpo Como Medio y Soporte”, que dicta Croxatto en la Escuela de Arte UDP, en diálogo con artistas nacionales de trayectoría, cuyas obras permean y tensionan el recorrido de acontecimientos visuales, que conforman la exposición.

Este recorrido se acompaña de un programa donde cada semana habrá un artista invitado a intervenir la muestra desde diferentes acercamientos a la palabra como materialidad ; poesía, declamación, sonoridad, conferencia y conversación.

Josefina Bardi. Jorge Cabieses-Valdés. Francisca Correa. Claudio Correa. Nicolás Cox. Daniela Gálvez. Martin Gubbins. Florencia Guevara. Javiera Ibarra. Leonel Lienlaf. Leslie Núñez. Pedro Ortiz. Andrés Parra. Magdalena Quijano. Daniela Veliz Carbullanca. Camila Ramírez

Fotografías: Jorge Brantmayer

En Galería AFA, Bernardita Croxatto acaba de valerse de las obras y los ejercicios visuales de una quincena de artistas jóvenes para construir una muestra insonora, muda, forjada por una sutil lengua de señas. La muestra se tituló Formas de guardar silencio, y a diferencia de la definición sobre los museos y las exposiciones colectivas que arriesgó alguna vez Valery, para quien estos eran básicamente asambleas de seres confusos en las que cada objeto reclamaba la inexistencia de los demás, en ésta prevalece un diálogo abierto y contenido a la vez, un roce entre rituales que dan la impresión de espiarse antes de regresar a sus diagramas.

Para dar un ejemplo: diseminadas sobre el espacio se alcanzaban a ver unas gemelas similares a las que inmortalizó Kubrick en El resplandor, solo que sostenidas en este caso por dos perfiles de hierro que reproducían la inclinación de una pajita en un vaso de agua. El vaso de agua y la aparición tenue, casi espectral, de las gemelas, tramaban en conjunto un triangulo equilátero muy parecido al que bosquejaban en simultáneo tres piezas destinadas a rememorar el arte de la excavación, algunas fotografías a gran escala de un pie o una mano citando un cuerpo demediado o los ejercicios centrados en una tarea inútil: remontar la línea del horizonte en un barquichuelo de papel a escala, borronear en vano esa misma línea sobre un muro en el que aparecía el mar, apilar los tres volúmenes de El Capital de Marx bajo la evocación de la palabra “utopía”.

Artishock